Tapestry

Tapestry es una antología de lecturas en la que todas las historias tienen que ver de una manera u otra con un tapiz.

Las historias que encontraremos en este libro son:

1. To Kiss in the Shadows de Lynn Kurland

Esta historia pone en evidencia lo malvadas que podemos ser las mujeres. Sobre todo cuando hay un número considerable compartiendo un mismo espacio. Las envidias, las trampas, la mezquindad y la falta de caridad que abunda entre las representantes de nuestro sexo.

Aunque Lianna de Grasleigh era la más rica de todas (o quizás precisamente por eso) todas las demás damas de la corte la trataban súper mal y se burlaban de ella porque tenía cicatrices de varicela en la cara.

Cuando Kendrick de Artane demuestra interés por Lianna, las muy malditas le picotearon el tapiz y hasta la envenenaron.

¿Acaso no saben que no hay nada que despierte el interés de un hombre de la edad media más que una damisela en peligro?

Lo único que consiguieron fue que, no sólo uno, sino dos papacitos se interesaran por Lianna y quisieran protegerla. Dos papacitos que además eran hermanos.

Note to self: buscar la serie de los Piaget para leerla completa. Si el hermano mayor, Phillip, es la mitad de comible que Kendrik y Jason, esa serie promete ser un festival de bombones.

De Kendrik me gusta su sentido del humor. La parte en que se disfraza de monja para salir de paseo con Lianna es simplemente para morirse de la risa.

Ahora, con Jason, el Hotness Factor se disparó por los cielos. Lo único malo es que la novelita es demasiado corta. Te quedas con ganas de ver más Jason.

Jason había sido aprendiz de Christopher de Blackmour, quien tenía la fama de ser un hechicero capaz de realizar la magia más negra y peligrosa. Bah! Esto lo que logra es añadirle a Jason un aura de misterio que lo hace mucho más interesante.

Para Jason he tenido que crear una nueva categoría: Super Yummy. Para esos hombres maravillosos, que no llegan a Dageus MacKeltar, pero son un facsímil razonable. Siendo Dageus siempre la medida de comparación.

Aunque corta, la historia es bien dulce y extra mega romántica. El es el tercer hijo de su familia, lo que significa no título, no dinero, no propiedades, nada. Ella, la heredera más rica de inglaterra, quien ha estado bajo la tutela del rey mismo desde que murieron sus padres. Toda una historia de amor imposible con una dosis de ingenio y buen humor, provista principalmente por Kendrik.

2. An Interrupted Tapestry de Madeline Hunter

Giselle es toda una damisela en apuros. Su hermano, Reginald, no sólo dilapidó toda la fortuna familiar, sino que desapareció dejándola llena de deudas y con todos los comerciantes de Londres exigiendo pago.

Por si fuera poco, Giselle recibe el mensaje de que Reginald fue secuestrado y que su quiere verlo otra vez tiene que pagar 100 libras.

Este es el tipo de cosas que ponen en una situación difícil a una mujer sola, no importa la época.

Andreas von Bremen es un rico y exitoso comerciante. Gran amigo de Reginald y Giselle. Cuando viajaba a londres por motivo de tranajo siempre se hospedaba en la casa de éstos.

De más está decir que él estaba enamorado de Giselle desde el primer día, pero siempre mantuvo su distancia porque estaba casado. Uno de esos matrimonios por conveniencia, pero un matrimonio al fin y al cabo.

Como consecuencia de una diferencia que tuvo con Reginald, Andreas rompe con él. Giselle no ha hablado con él en los últimos cuatro años, pero es la única persona a la que se le ocurre ir a rogar su ayuda.

Al empezar la historia, Andreas es viudo y está en Londres para negociar su matrimonio (por conveniencia, otra vez) con la hija de un rico comerciante de Venecia.

Claro, eso fue antes de encontrarse con Giselle y darse cuenta de que no importa el tiempo que pase sin verla, la sigue amando cada vez con más desesperación. El hecho de que ella se encuentre en aprietos sólo logra despertar su necesidad de protegerla.

3. Dragonswan de Sherrilyn Kenyon

Según Dr. Channon MacRae:

“He was a tall, mind-blowing sexy god.”

Sebastian Kattalakis medía seis pies, cinco pulgadas. Tenía el pelo largo y negro recogido en una cola. Un tatuaje cubría la parte izquierda de su cara. Sus ojos eran verdes con destellos dorados y su mirada cálida e inteligente. Oh! Y tenía encantadores hoyuelos en las mejillas.

Lo más interesante de todo es que Sebastian era un Dragon Slayer.

Sebastian era un Drakos, una antigua raza que tenía la habilidad de convertirse en dragones (como werewolves, pero weredragons se podría decir). Hay dos tipos de Drakos. Los Arcadians son los que tienen corazón humano y pueden reprimir los instintos del animal. Los Katagaria tienen corazón animal y se dejan llevar por sus instintos.

En terminos generales, los Katagaria son despiadados y les gusta sembrar pánico. Odian a los Arcadians porque los consideran una abominación y hacen todo lo posible por exterminarlos. Entre los Arcadians hay un selecto grupo de guerreros llamados Sentinels, que son los encargados de enfrentarse a los Katagaria.

Lo mejor de los Arcadians es que están predestinados una pareja (life mate). Esa pareja es la única persona de la que pueden enamorarse, con la que pueden tener familia. Una vez encuentran a su pareja no vuelven siquiera a mirar a otra mujer.

O sea, que tenemos un súper papacito, que vive como 500 años y tiene una imposibilidad genética de ser infiel… ¿Dónde firmo?

4. Into the Dreaming de Karen Marie Moning

Ok, esta es la razón por la que inicialmente Carla me prestó este libro. Into the Dreaming es la última historia de la serie de los Highlanders.

Anteriormente había dicho que la historia que menos me gustaba era la de Spell of the Highlander, pues me corrijo. La que menos me gusta es ésta.

Aedan Mackinnon es todo lo papacito que podemos esperar de un Highlander escocés del siglo 15. Para salvar a su familia, Aedan hace un pacto con el rey oscuro de las hadas (Unseelei King). El pacto era que Aedan iba a pasar cinco años en su reino. Claro, el rey no especificó que eran años de hadas, o sea, el equivalente a 500 años humanos.

(Coo-Coo-Ca-Choo got screwed)

En realidad lo que quería el rey era convertir a Aedan en su nueva mano de la venganza (Vengeance). Su asesino particular.

Pero como parte del pacto, al finalizar los quinientos años, el rey tenía que concederle a Aedan un mes para regresar al mundo mortal sin su intervención.

Aoibheal, consciente de lo poderoso que era Aedan y lo peligroso que podría ser como Vengeance (y básicamente porque siempre le gusta meterse en todo) trajo a Jane Sillee del futuro con la misión de salvar a Aedan.

¿Qué te parece? Estás de acuerdo, nada que ver, etc.

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