La gente está muy loca…de Lizette Martínez

Bueno es oficial, Puerto Rico sobrevivió las elecciones del 2012…

El lunes 5 de noviembre cuando salí del trabajo a las 6 de la noche, tuve que ir directo al supermercado Pueblo a comprar leche y pan porque no había para el desayuno al otro día… CRASO ERROR. ¡No se imaginan la conmoción que había en el supermercado!  Por un momento pensé que venía un huracán categoría 5 y no me había enterado!!!  La gente andaba como loca haciendo filas kilométricas para pagar sus compras.

No había carritos, ni canastas para meter artículos. No había espacio para caminar entre las filas de personas que le daban la vuelta a los pasillos… Todas las cajas estaban abiertas (algo nunca visto en mi vida). La fila expreso de 10 artículos o menos serpenteaba hasta perderse en las frutas y los vegetales….

Miré mis artículos de primera necesidad (leche y pan), respiré hondo porque no podía obedecer mi instinto de tirarlos al piso y salir corriendo, y me coloqué detrás del último miserable en la fila expreso dándole la vuelta a las frutas demacradas y refunfuñando por mi mala suerte.

No tardó mucho en crearse senda conmoción cuando un hombre trató de pasar más de los 10 artículos permitidos en la fila expreso. Las doñitas que estaban detrás de él en fila, lo denunciaron impunemente y contaron en voz alta sus artículos hasta llegar al 15.  Me recordó a aquel juego infantil de un dos tres pescao que si te veían moviéndote te gritaban PA LA COLA.

En este universo de mujeres rabiosas, amas de casa, doñitas retiradas, madres jóvenes con niños llorando en los carritos y antojándose de cuánto dulce ven en las filas, mujeres ejecutivas que trabajan todo el día en tacos y tienen que pararse en fila para comprar una leche y un pan al final del día, no hay cabida para errores matemáticos crasos del sexo masculino…

PA LA COLA  exclamaron a coro todas las mujeres en la fila expreso como si quemaran brassieres otra vez…

En ese momento comencé a mirar lo que la gente estaba comprando con tanta premura a mi alrededor. Me entró curiosidad por saber qué sería eso tan importante que nos retenía a todos en este infierno de consumerismo… ¡Cuál no sería mi sorpresa al percatarme que casi todos los carritos sólo llevaban alcohol y cigarrillos!!!!  Un matrimonio joven llevaba como 7 botellas de vino, un viejo llevaba dos cajas de cerveza en especial, unas muchachas que no tenían canasta llevaban varios paquetes de cigarrillos en sus manos, unos jóvenes universitarios cargaban cajas de cervezas, doritos y dips de salsa y queso… Me dije a mi misma, “¿ Dios mio, pero es que además de consumeristas en masa somos una nación de alcohólicos, adictos al tabaco y la comida chatarra????” 

Me tranquilicé un poco y pensé que estar en fila para comprar leche y pan no era tan malo como todo eso y me sentí superior y saludable… (Ya lo sé, son ínfulas de grandeza pero en este mundo tan incierto acepto lo que me haga sentir un poco mejor)

Después de un torbellino de meses soportando caravanas con tumba cocos a todas horas anunciando las virtudes de éste y de aquel candidato, los errores del otro, las promesas de uno y de otro, anuncios ridículos por la televisión dónde los demás son los malos y el candidato es el único inocente, por fin terminamos con todo eso y salimos ilesos…

Bueno, terminamos creía yo porque hoy en el trabajo al mediodía volvió a pasar una caravana con los altoparlantes y la música explotándole los oídos al prójimo. Yo tratando de ser una ciudadana productiva y comprometida con mi trabajo y a cada rato vuelve a pasar una caravana energúmena con música estruendosa diciendo no sé qué cosa… ¡ El mismo disco rayado de siempre!

Yo propongo que se acabe el ruido ya.  Me siento igual al Grinch que le robó la Navidad a los Who porque no soportaba tanto ruido infernal… Obviamente no me puedo robar las elecciones pero sí les robaría todos los altoparlantes, cornetines, trompetas, tumbacocos y demás energúmenos que le roban la paz al resto de la humanidad que sí trabaja en días de semanas dentro de horas laborables y no tiene tiempo para estar paseándose en caravanas idiotas por la isla del encanto…

Les diría a todos ese grito de guerra PA LA COLAAAAA porque en Puerto Rico LA GENTE ESTÁ MUY LOCA guadafff

One thought on “La gente está muy loca…de Lizette Martínez

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