Los jóvenes y la inercia existencial de Lizette Martínez

A medida que avanza la tecnología en la lucha por capitalizar cada minuto del día para obtener un mayor rendimiento, vamos perdiendo algo fundamental en el desarrollo humano; lafail success capacidad de soÑar y la valentía de arrancar. Vivimos en un mundo que cada vez tolera menos las faltas. La sociedad y los mensajes que genera exigen que cada vez seamos más perfectos, eficientes y rápidos.Se nos olvida que el ser humano no es perfecto y nuestra naturaleza nunca ha sido la perfección. Si eres gorda liposucción, si eres feo cirugía plástica, si tienes chichos al gimnasio como un demente, si tienes el pelo rizo alisado, si tardas un poco en entender un concepto tienes AD&D o necesitas educación especial. Todas estas alternativas gravitan alrededor de una intolerancia a lo que sea diferente de lo que dicta la norma y una inconformidad inherente al ser humano. No somos robots que podemos pensar en algoritmos y complicadas fórmulas matemáticas en segundos. Los humanos tenemos que detenernos a pensar, considerar comparar, reflexionar. Sin estas importantes pausas (que la sociedad parece considerar OCIO) pero que en realidad forman parte esencial del pensamiento crítico, no podemos discernir, forjar planes de acción y progresar.

failure successMe voy percatando de que a la nueva generación (entiéndase jóvenes de 18+) se le hace cada vez más difícil arrancar en la vida. Muchos viven con sus padres aún, si les preguntas cuáles son sus planes no saben y mucho menos quieren estudiar. Parecen no saber nada en concreto. A una porción de ellos se les ha llamado los NINI (ni estudian, ni trabajan).

¿De dónde surge esta inercia existencial? ¿Será esa necesidad de internalizar el perfeccionismo que exige la sociedad lo que les impide arrancar para intentar cualquier empresa por miedo al fracaso? Me pregunto si nuestra insistencia en la eficiencia, rápidez y perfección ha coartado las alas de esta generación…

Antes se emprendía el camino a la adultez con una idea clara de lo que queríamos ser. En la década de los ochenta, todos sabíamos que queríamos estudiar, no había lugar a duda. Nuestra meta era estudiar y convertirnos en profesionales. Se podía cambiar de concentración a mitad de camino pero sabíamos que sin duda llegaríamos a la recta final.

La generación NINI no sabe si quiere estudiar, piensa que se merecen un descanso por todo lo que han estudiado desde kinder a cuarto año de escuela superior… Hoy en día si actuamos como tontos divertidos, si nos deja el novio o la novia, si nos emborrachamos o nos da una pataleta, automáticamente queda plasmado en facebook, twitter, instagram o cualquier otra red social para el escarnio público. Somos juzgados por los demás instantáneamente, sin un minuto para sacar la cabeza del agua y respirar. La tecnología ha convertido nuestra sociedad en una de poca tolerancia al fracaso, a tomarse su tiempo para reflexionar para que todo quede bien. Sólo nos interesa la gratificación instantánea. Todo lo queremos pero ya, enseguida, sin periodo de aprendizaje ni práctica. Los jóvenes sufren mucha presión y el miedo al fracaso en público los paraliza y los atrapa en un estado de inercia existencial.

Hemos olvidado que fracasar es una de las mejores y más importantes lecciones duras en la vida. Aquél que sobrevive el fracaso, renace de sus cenizas como el ave fénix, más sabio yfailure maduro, listo para enfrentar nuevos retos con una mejor perspectiva. Los héroes en la mayoría de los casos fracasan en su empresa. Pero el sólo hecho de atreverse a intentarlo los convierte en héroes ante los ojos de los demás. El Coronel Sanders, inventor de la receta secreta de Kentucky Fried Chicken, fracasó en todas las empresas que intentó antes de perfeccionar su pollo. Grandma Moses, una de las grandes pintoras norteaméricanas, no comenzó a pintar hasta cumplir 80 años…

Debemos inculcarle a nuestros jóvenes que no deben temer al fracaso y que deben hacer caso omiso de las burlas y juicios morales de los demás. Hay que lanzarse al agua, hay que nadar. Hay que emprender siempre el camino a la orilla. Mi abuelita siempre decía, PERFECTO NUESTRO SEÑOR. Todos somos imperfectos y somos mortales. Esa es la gran belleza del ser humano. Todos somos frágiles y todos moriremos algún día… Pero esa misma certeza de que todo acabará un día, es la que nos debe impulsar a intentar nadar. A caminar y seguir adelante. Porque todo pasa. Lo malo pasa y lo bueno también… Lo mejor de la creación es un día detrás de otro. Hoy puede estar oscuro pero mañana saldrá el sol. Tenemos que ser positivos y firmes en nuestra fe para progresar. Como decía mi abuelita, ” lo importante es llegar donde se quiere llegar y para andar hasta allá solo hay que poner un pie delante del otro”…(ella debe saber porque llegó sana a los 91 años)

¿Acaso vamos encaminados a una sociedad tan rígida como en la serie Divergent dónde el que intenta pertenecer a una facción y no da el grado se queda en el limbo sin segunda oportunidad? No importa la perfección tecnologica, ni las exigencias corporativas que dictan a gritos que el tiempo es oro, tiene que haber espacio para el fracaso, para titubear, para errar y para intentar de nuevo. Eso señores es en resumidas palabras el proceso de evolución:

intento- fracaso – cambio – intento de nuevo – éxito

Tener miedo al fracaso paraliza el proceso evolutivo. Decir no puedo, no estoy preparado, siempre NO NO NO…. Hay que decir SÍ porque todo es temporero en la vida. Si no te gusta, mañana intentas otra cosa. Pero todo en la vida comienza con un SÍ rotundo…

Dígamos Sí a intentar sin miedo al fracaso y NO rotundo a la perfección inexistente…

2 thoughts on “Los jóvenes y la inercia existencial de Lizette Martínez

  1. Lizette, te felicito. Haz logrado una excelente radiografía de la parte negativa de esta generación de milenials. Desgraciadamente, son víctimas del sistema. Desde muy temprana edad se le exige perfección, en un ambiente de competencia desmedida… Pues claro que le tienen pánico a fracasar! Cada vez que trato de analizarlos, doy gracias a Dios por ser Generación X.

    • Gracias Patri por comentar. Creo que la presión de grupo para ellos es descomunal pues es global al incluir las redes sociales además de su entorno inmediato. Los padres tenemos que dejarlos hacer y vivir también y no tratar de evitarles penas y experiencias de vida cruciales para desarrollarse.

¿Qué te parece? Estás de acuerdo, nada que ver, etc.

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s