Nuestro club de lectura- Inés del alma mía-un vistazo al Chile mapuche indomable

ines-libroTodas coincidimos en que nos encantó esta novela. Es claramenteines-cabezas al estilo de Isabel Allende y algunas comentaron como, mientras iban leyendo,  iban reconociendo personajes y técnicas de Allende en otros libros. Sin embargo, afirmo que también es más que eso. Es una crónica histórica ficticia, porque obviamente sabemos que Allende usa mucho relleno literario que es lo más sabroso de sus relatos. Pero en este caso, la propia historia y los hechos reales son más sabrosos y fantásticos de lo que ella hubiese podido inventar: una costurera pobre de Extremadura se embarca a buscar a su esposo soldado en el Nuevo Mundo, se enreda con un Capitán, encuentra agua en el medio del Atacama, se convierte en conquistadora, decapitadora de toquis de guerra, crea una raza de alazanes para vender, acumula tierra y riquezas, es destronada por dos concubinas y su nombre pasa a la historia en las crónicas de la época. Verdaderamente un personaje legendario y sin precedentes. La única mujer conquistadora de la que tenemos constancia… Sería la Malinche la única otra mujer mencionada en crónicas y como siempre, con muy mala fama. Cabe señalar que Inés de Suárez pudo haber tenido un amargo encontronazo con la Inquisición cuya especialidad era deshacerse de personas con carisma, poder o sabiduría, pero gracias a un gran ángel que la cuidaba, no cayó en manos de la hoguera por adúltera, bruja o quién sabe que otros pecados que se le achacaban a las mujeres extraordinarias que no se conformaban con quedarse en su casa cosiendo, pariendo y cocinando…

(comentarios de Sheila) En esa misma línea, cabe mencionar que este es el tipo de personaje femenino que nos encanta en las obras de ficción, pero el hecho de saber que Inés Suarez va mucho más allá, es más impresionante todavía. Porque seamos honestos, para que una mujer haya sobresalido en esos tiempos, tiene que haber sido el doble de osada, de astuta, de ingeniosa… vaya, el doble de pantalonúa (y de hecho, ella literalmente se quita los faldones y se pone pantalones) que cualquiera.

Me encanta cuando Inés dice que ella sabía que no era una mujer hermosa, pero como siempre se comportó como si lo fuera, los hombres que estuvieron ella se lo creyeron. Ese temple y esa seguridad en sí misma fueron los que la llevaron a alcanzar lo inalcanzable, y, más importante aún, a vivir una vida plena.

Siempre se ha dicho que el realismo mágico tiene sus raíces en las propias crónicas del Nuevo Mundo. Hace sentido que si los cronistas eran españoles, osea fuereños, recontando manatiescaribbean-monk-seallos hechos de una tierra ajena, de unos nativos que les eran ajenos y que hablaban idiomas y tenían costumbres que los españoles ni entendían, ni tenían el más mínimo deseo de entender, pues el relato iba a salir totalmente retorcido, alucinado y disparatado. Es aquí donde encontramos que Cristóbal Colón en su diario de navegación menciona haber visto sirenas (interpretación: focas caribeñas y manatíes amamantando crías por ejemplo). Por otra parte en los relatos indígenas se cuenta que español y caballo eran un solo animal fantástico a modo de los centauros griegos…

Inés del alma mía sigue los pasos del realismo mágico en la red de espionaje y comunicación nativa establecida por la princesa Inca Cecilia y sus yanaconas; en las artes de curandera de Catalina e Inés que componían huesos y sanaban con hierbas, emplastes y menjurjes nativos; y la maravillosa escena donde Inés encuentra agua con unos palitos haciendo un hoyo en el desierto salvándole la vida a la expedición completa. Tanto Catalina como Felipe, ambos indios, tenían visiones y premoniciones fuera de este mundo.

El relato es delicioso, lleno de humor, malicia y jugarretas. Siempre quieres seguir leyendo, es como una adicción. No se trata de leer nada más, sino de releer y saborear, masticar y digerir el relato. A veces hay que parar para reírse a carcajadas y otras para abanicarse porque se calienta mucho… Enfin, es un vehículo maravilloso para una lección de historia chilena y patriotismo.

juan-de-malagaLa descripción del primer marido de Inés,  Juan de Málaga, es maravillosa con su empaque de torero su misión en la vida era dar contento en la cama. Un Don Juan empedernido, parrandero y pendenciero pero a quien le encantaba hacer el amor y que las mujeres gozaran con él. Eso de por sí lo distingue en mi libro porque no era violador, ni egoísta en gozar de la mujer y dejarla colgando, sino que se tomaba su tiempo y hacía el amor como si fuera pintando una obra maestra con paciencia y ternura, o un baile de salón con gracia y estilo.

Personalmente, a mí me gustó mucho el personaje de Juan de Málaga, a pesar de todos sus defectos. Más que nada por el impacto que tuvo en la vida de Inés. Gracias a él ella se salvó de la suerte de permanecer solterona cuidando a su abuelo, como era su “destino” y además, él le dio la excusa perfecta para abandonar la vida de escasez y soledad que le esperaba como viuda pobre en Extremadura e ir a América a vivir la aventura más extraordinaria de su vida (y de la de cualquiera).

250px-Pedro_de_ValdiviaMe encantaron las escenas de amor con Pedro de Valdivia que era un gran pensador, capitán y guerrero pero en las artes del amor era un tonto empedernido. Nos dice Allende, “una vez que Pedro comprendió que a puerta cerrada mandaba yo, se dispuso a obedecerme de buen humor”. Permanecieron encerrados en el cuarto durante dos días en que el mundo se paralizó para ambos y con ese encontronazo épico cambiaron el destino de Chile.

En un principio creo que tanto Inés como yo nos enamoramos de Valdivia al ver su espírutu noble y sus ideales un tanto irrealistas. El buscaba fundar una ciudad utópica en esta América salvaje y creo que eso tuvo mucho que ver con el hecho de que Inés lo siguiera hasta (lo que parecía ser) el fin del mundo. Fue realmente una desilución ver cómo, en el camino, esos ideales se perdieron de vista y se dejaron a un lado para dar paso al orgullo y a la sed de poder.

Mi mayor sorpresa fue Felipe/Lautaro. Quizás porque nunca leí La Araucana no sabía los pormenores de Lautaro, ni que se había criado en el seno de la familia del gobernador. Creo que todos podemos identificarnos con los abusos que habrá presenciado a sus compatriotas, de los que tal vez estuvo más ajeno por ser el protegido de Valdivia. Pero esta historia me recordó mucho al Cacique Taíno y primer dominicano Enriquillo que desafió a España y obtuvo una constitución para vivir libre.

Felipe es uno de mis personajes favoritos del libro. Definitivamente no me esperaba lo que iba a pasar.

Mi otro personaje favorito fue Cecilia, la princesa Inca. Esa es otra mujer con pantalones en essta historia. Ella lo dejó todo para seguir a su hombre a Chile y cruzó el desierto embarazada. Me encantaba que era completamente leal a Inés, en agradecimiento a todo lo que había hecho por ella, y además porque realmente se convirtieron en amigas. Es precisamente entre ellas dos que salvan a Santiago en múltiples ocasiones, sobre todo del hambre. Me parece genial y completamente real la red de mujeres que Inés y Cecilia tenían entre las tribus vecinas para llevar y traer mensajes y comida. Y lo mejor de todo es que, incluso en los momentos más díficiles de la colonia, Cecilia jamás perdió su porte real, su belleza y esa sabiduría heredada de su raza. El mundo podía estar cayéndose a su alrededor y Cecilia, con absoluta tranquilidad y dignidad, se sentaba con Inés a buscar una solución.

La historia de amor entre Constanza, la sobrina de Inés y el pintor/antropólogo Belalcazar fue genial. ¡Qué maravilla de romance! La niña no tenía dote y vestía como novicia recatada. El pintor la convence de quitarse el sombrero, soltarse el pelo, abrirse el escote, quitarse la camisa, la falda, enfin, posa desnuda para mí… Y mientras la tía que juró cuidarla hacía empanadas en la cocina, la niña y el pintor jugaban a la virgen de la cueva en vivo y a todo  color… ¡Pero que escándalo! Bueno, en realidad ¿quién puede culparla a los 15 años? El que esté libre de pecado que lance la primera piedra dijo Jesús…

No puede faltar mi lección de historia (recopilada de Wikipedia) para discernir los hechos fehacientes en esta crónica literaria:

Francisco de AguirreFrancisco_de_Aguirre fue el conquistador más prolífico de Chile y del Tucumán, con cinco hijos españoles mencionados y cincuenta mestizos extra matrimoniales.  Asignado como gobernador de Chile a la muerte de Pedro de Valdivia, fue también gobernador del Tucumán y fundador de las ciudades de La Serena (Chile) y Santiago del Estero (Argentina).[1] Sus cartas y documentos revelan que era muy cultivado. De entre los conquistadores, fue uno de los que más legítimos títulos podía blasonar de la nobleza de su cuna. Sin embargo, la novela lo presenta más como un pendenciero, violador de mujeres con poca intelectualidad y más impetuoso que nada.

Pedro de Valdivia provenía de una familia de hidalgos con tradición militar (Casa de Valdivia). No cabe duda que fue el Fundador de Chile y la Chilenidad. Reunió  70000 pesos castellanos,[9] suma escasa para la envergadura de la iniciativa, pues un caballo costaba 2000. Sólo 11 soldados lo acompañaron  Inés Suárez, vendió sus alhajas y todo lo que tenía para ayudar a Valdivia. Iba en calidad de criada para disimular que era su amante. Me parece que Allende ha sido bastante fiel a la integridad y sabiduría de este personaje histórico, dándole un lado romántico y tierno. Aunque como bien puntualizó Sheila, ni tanto, porque él mismo repudió a Inés usando al inquisidor Pedro de la Gasca como excusa para casarla con Quiroga y deshacerse de ella. Cuando regresa del Perú trae a dos concubinas para reemplazarla y se atrinchera en el buque por semanas por no darle la cara a Inés que sufrió una rabieta olímpica. Ni tan valiente el conquistador…

250px-Ines_de_SuarezCuenta el cronista Mariño que Inés Suárez mandó cavar a un yanacona «en el asiento donde ella estaba», y cuando había profundizado no más de un metro, el agua brotó con la abundancia de un arroyo, «y todo el ejército se satisfizo, dando gracias a Dios por tal misericordia, y testificando ser el agua la mejor que han bebido la del jahuel de doña Inés, que así le quedó por nombre». Desde entonces ese lugar se llama Aguada de Doña Inés. Se encuentra sobre una quebrada de nombre Doña Inés Chica. Cuando el primer ataque mapuche Inés se dio cuenta que si se producía el rescate, la moral engrandecida de los indios les daría ánimos. Tomó una espada y se dirigió a la habitación de los presos exigiendo a los guardias Francisco de Rubio y Hernando de la Torre, “que matasen luego a los caciques antes que fuesen socorridos de los suyos. Y diciéndole Hernando de la Torre, más cortado de terror que con bríos para cortar cabezas: Señora, ¿De qué manera los tengo yo de matar?”“¡Desta manera!”, y ella misma los decapitó.[14]  Como ven Allende no tuvo que inventar nada fantástico sobre Inés porque ya era legendaria ella solita…

Rodrigo_de_QuirogaRodrigo de Quiroga y López de Ulloa (San Juan de Boime[cita requerida]; 1512Santiago de Chile; 25 de febrero de 1580), Adelantado, conquistador español de origen gallego, Gobernador del Reino de Chile. Fue el Segundo esposo de Inés y ella lo escogió cuando fue repudiada por Valdivia. Un cronista de la época lo describió así: “Era hombre de buena estatura, moreno de rostro, la barba negra, cariaguileño, nobilísimo de condición, muy generoso, amigo en extremo grado de pobres, y así Dios le ayudaba en lo que hacía: su casa era hospital y mesón de todos los que la querían”. Quiroga le dio el mayor regalo a Inés: la respetabilidad de ser esposa legítima y poder ser madre para su hija mestiza. Junto a su marido, Inés contribuyó a la construcción del templo de la Merced y de la ermita de Monserrat, en Santiago. Doña Inés murió alrededor del año 1580, ya de avanzada edad, el mismo año que murió su marido. Pues si eso no es amor no se que pueda ser… Me encantó como Allende usa la repetición cuando habla Inés para plasmar su historia imitando el discurso hablado de los ancianos que repiten y olvidan que lo habían dicho antes. Genial también como describe que anda por la casa buscando a la muerte y sus fantasmas que habitan los rincones oscuros.

Yanaconayanaconas (probablemente del quechua “yanakuna”, “negros”) término empleado como equivalente a “auxiliar” o “ayudante” para denominar a los porteadores de los ejércitos del Tawantinsuyu o “Imperio Inca”. Los españoles lo adoptaron para referirse a los pueblos indígenas que estuviesen a su servicio en encomiendas y en formaciones militares. Los mapuches lo usaron despectivamente para llamar Yanaconas en su acepción de “servil” y “cobarde” a los Incas y otros indígenas de etnias quechuas que servían como soldada del conquistador español.

Lautaro_(de_Pedro_Subercaseaux)En 1546 (1550 en otras fuentes) alrededor de 11 años de edad, imagesIS5AX0Z1Felipe Lautaro fue capturado en Trehuaco por Valdivia. Permaneció como prisionero de los españoles durante seis años, en los que llegó a ser su paje personal. Como era difícil para los españoles pronunciar su nombre original Leftraru, se le dio el nombre Felipe Lautaro. Estaba a cargo del cuidado de los caballos de Valdivia y debía acompañarlo siempre a batallas y ejercicios militares. Fue así que aprendió a montar y se hizo buen jinete. Observó las disposiciones de batalla españolas, aprendiendo de Valdivia sus tácticas militares. En algún momento entre la estadía en Concepción y el trayecto a Santiago, Lautaro se fugó.[2] Los mapuches lo declaran toqui (o vice toqui), los dirigió en una serie de victorias, siendo sus tácticas de batalla las determinantes. Lautaro demostró dotes de líder mapuchesinnato, estratega militar, le enseñó a su gente a perder el miedo al caballo y ser jinetes. Convocó a reuniones a campo abierto, enseñó las artes militares y el uso de armas nuevas. Diseñó tácticas militares: el uso de mapa-rio bio bioescuadrones, propuso dejar el ataque masivo y enfrentarlos en bloques o grupos sucesivos, elegía el terreno, tácticas de emboscadas y de guerrillas. Dirigió una gran sublevación militar contra los españoles, que se paseaban victoriosos entre el río Valdivia y el Biobío.

Les invito a pasear por el Chile mapuche del gran toqui Lautaro: aguerrido, hermoso, inmenso, orgulloso e indomable. Me queda claro que se necesitó una mujer indomable más allá de la testosterona conquistadora para poder sentar las bases de un pueblo mestizo, católico e idealista como su legendaria estirpe mapuche y española. ¡Gracias Isabel Allende por revivir la historia de Inés  Suarez más allá de los libros de historia…!

2 thoughts on “Nuestro club de lectura- Inés del alma mía-un vistazo al Chile mapuche indomable

  1. Buenas! la verdad es que aun conozco poquitos blogs de WordPress y he venido directo al tuyo por el tag de BEE y me has encantado, espero seguir leyendas mas entradas ya que es muy interesante, besines!!🙂

¿Qué te parece? Estás de acuerdo, nada que ver, etc.

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