Del bolero al reggaetón en La última noche que pasé contigo

ultima-noche-que-pase-contigoLeí este libro por casualidad pues mi madre lo tenía que leer para el club de lectura de las abuelitas lectoras. Jamás pensé que irían a leer un libro erótico y bastante explícito, pero la vida siempre te tira sorpresas cuando menos te lo esperas. Lo único que había leído de Mayra Montero eranmayra-montero sus columnas en el periódico y me gustaban, pero tenía la idea de que sus novelas eran sobre sexo nada más. ¡Cuál no sería mi sorpresa al encontrarme con una novela bien escrita, nada vulgar y bien estructurada!

A primera vista se trata de un matrimonio de muchos años de viaje en crucero y cada capítulo lleva el nombre de un bolero. Bolero, esa pieza ultima noche3musical que se baila despacito y pegadito para enamorarse y nos conmueve hasta lo más íntimo de nuestro ser. Me parece genial utilizar el bolero como leit motif de este viaje personal, que no es más que el viaje de Alejo Carpentier de vuelta a la semilla. No se trata de un recorrido físico por el Caribe, sino más bien un viaje a los instintos en búsqueda de la raíz y lo primordial que hemos perdido por guardar las apariencias: un viaje al sexo sin tapujos, sin artificios, ni pizca de civilización. El Caribe aparece como tierra mágica y sensual, un poco como se describe en las Crónicas y los diarios de viaje del siglo XVI y nos planta de lleno en un torbellino de sensaciones, crisis existenciales y estructuras novedosas en la narración.

La acción ocurre a dos tiempos: el presente con el matrimonio Celia- Fernando en crucero por el Caribe, el pasado con las epístolas de Abel a la Bella Ángela. Poco a poco vamos descubriendo un texto dentro de otro texto en las cartas misteriosas de Abel y Ángela para llegar a la conclusión que resulta ser el mismo punto de partida. Una estructura circular es muy apropiada en este planteamiento del sexo como origen y destino a la vez,  plagado de triángulos amorosos y falsas identidades(Fernando y Celia son pareja, Celia y Agustín son amantes, Fernando y Julieta son amantes, Julieta y Agustín son pareja, Abel y Angela son amantes, Abel es Marina y Angela es la abuela casada, Mickey (alias Julieta)es la científica extranjera por quien deja Marina a Angela). Este laberinto de sensaciones e identidades, que en realidad es un círculo sin salida, me parece una alegoría que evoca que cuándo tienes relaciones sexuales con una persona también te estás acostando con todas sus parejas anteriores… ¡Wow, que mogolla!

ultima-nocheEncuentro muchos elementos de la poesía negrista en la novela. El negro aparece como ese ser mítico y primitivo, una caricatura de sexo y virilidad que devora mujeres despiadadamente. Este mito sigue vivo en el Caribe y al parecer en el resto del mundo. Siempre que se describen los negros de las islas se trata de un ser irreal, un mito de sudor acre y olor a canela, verga gigante, labios gruesos, muslos de animal y unos dientes que images6A1J0FG0se clavan en la carne blanca. Estamos hablando aquí del negro mítico de Palés Matos que se ha de comer la luna y la mujer. El negro animalizado. La negra hecha fruta o comida para devorar con olor a canela. Triste saber que todavía esta imagen arcaíca del negro como sexo primitivo es motivo de explotación.

“No era negro, era más que eso, bajo la luz de estas islas vivas que nunca miente, la piel casi violeta..(p47) Sus labios gruesos como filetes y unos dientes que se me quedaron clavados en la carne para que me acordara por el resto de las noches que iba a vivir sin él…(p.154)”

Nos preguntamos ¿pero por qué tanto sexo chocante? Me parece que toda esta historia de triángulos de amor, máscaras, búsquedas alocadas, sexo violento y crudo no es más que estirar las fronteras de la realidad, una crisis existencial del individuo y la sociedad donde las apariencias son lo más importante. El sexo es una afirmación de vida, de evitar el envejecimiento, de aplazar la inevitable muerte. (El amante ideal es Agustín Conejo pues vive para fornicar igual que los conejos)La búsqueda de sexo es buscar la raíz primordial, nuestra biología animal, el comienzo que hemos olvidado donde todos somos animales. Montero salpica la narración con imágenes de animales copulando para recordarnos que el hombre también es un animal que se reproduce igual: por el choque violento de los sexos y la cruel dominación/subyugación de uno de los pares.  Las polillas mueren al dugongcopular, los cerdos soplan sus feromonas en la cara de las cerdas para excitarlas, las pulgas copulan cuando el conejo donde habitan copula, los puercoespines se masturban, los negros de Mombasa copulan con los dugongos como siManati4 fueran hembras de tetas grandes. Esta última imagen del dugongo/hembra mítica tiene relación directa con el Diario de viaje de Cristóbal Colón donde describe a los manatíes como las míticas sirenas que hasta emiten su canto de mujer.

Usando la innegable tradición caribeña de la crónica del realismo mágico y ultima-noche 4la poesía negrista, Mayra Montero construye un universo mítico dónde el Caribe es el epítome del sexo y la sensualidad. Los negros y negras que lo habitan son comida, fruta madura, olor a sudor acre y canela, animales de amor que imparten una especie de carimbo al revés al morder la carne blanca con la que copulan… Interesante imagen en realidad que se apoya en el realismo mágico porque la naturaleza humana y las relaciones sexuales son todavía en el siglo XXI tabú y materia inefable muy difícil de descifrar. Todo el universo erótico de la novela se construye para derrumbar tabués y máscaras sobre amor y relaciones  . ultima noche2Astutamente Montero no hizo más que apoyar su tesis erótica en los símbolos de opresión y tabués sobre los que se construyó la sociedad caribeña: el negro como animal sexual , bestia de trabajo para explotar en beneficio de la blanca sociedad.

“Los labios gruesos como filetes, los muslos de venado… un negro cañón pesado y lustroso, un animal de amor que no se merecía…(p.152)”

Lejos de ser vulgar, La última noche que pasé contigo es una novela erótica muy culta e inteligentemente pensada, en tanto a símbolos, estructura, textos dentro de textos, imágenes y tiempos. ¡Bravo Mayra Montero por habernos construido el bolero sin tapujos, despojado de poesía a modo de reggaetón para el siglo XXI!

 

¿Qué te parece? Estás de acuerdo, nada que ver, etc.

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