The Pearl de John Steinbeck

the-pearlThe Pearl de John Steinbeck es uno de los libros que mi hijo, Marco, tuvo que leer durante el verano como preparación para octavo grado.

El libro fue publicado en 1947 y, como la mayor parte de la literatura de la época, es de un realismo que raya en lo deprimente.

Yo ya les he dicho antes que, personalmente, no busco realismo en mi ficción y que, si puedo escoger, prefiero los finales felices. Después de todo, soy una romántica empedernida.

Lo cierto es que ya sabía qué esperar cuando Marco terminó el libro y me lo dio para que yo lo leyera y me dijo: “Es The Book Thief”. Para que entiendan, Marco y yo tenemos un código para las películas y los libros. The Book Thief significa que es interesante, pero sufrimos mucho y no hay final feliz (o, como Marco diría: “Se chava todo al final”). Si me hubiera dicho que era The Maze Runner, yo habría entendido: “El libro tiene una trama que es como una carrera de obstáculos que te deja exhausto y el final no es satisfactorio”. Pero, vamos, que este post no es sobre mis lenguajes secretos con mis hijos.

En The Pearl conocemos a Kino, un pescador que vive en un pueblito paupérrimo en una costa mexicana. Kino vive con su esposa, Juana, y su hijo, Coyotito, quien tiene apenas unos meses de nacido.

Kino es pescador de ostras y vive con la esperanza de encontrar una perla para poder proveerle una mejor vida a su familia. Un día, Kino se embarca, decidido a encontrar la perla soñada. A Coyotito lo había picado un escorpión y no tenían dinero para que el doctor del pueblo lo tratara. Así que, para él, encontrar una perla ese día era un asunto de vida o muerte.

La cosa es que Kino sí encuentra la perla que necesitaba. Más aun, es la perla más grande, hermosa y perfecta que ha visto en su vida; la perla del mundo. Todos los vecinos del pueblito al enterarse, corrieron a la casa de Kino para ver la maravillosa perla.

Para Kino, el haber encontrado esta perla no significaba solamente que el doctor aceptaría ver a Coyotito, sino que además, todos sus sueños se cumplirían. Podría comprarle ropa nueva a su familia. El y Juana podrían casarse en la iglesia y podrían bautizar a Coyotito. El podría comprarse un rifle para proteger a su familia. Y, lo más importante, Coyotito podría ir a la escuela.

Esto último era particularmente importante porque a Kino lo mortificaba mucho lo que no sabía y el hecho de que alguien que supiera más que él pudiera tomarle el pelo. Así que él quería que su hijo estudiara, que aprendiera de números y de letras y que supiera todas las cosas que un pobre pescador como él ignoraba.

Los problemas empezaron cuando esa misma noche, alguien entró en la choza de Kino para tratar de robar la perla. Al día siguiente, las cosas no mejoraron, porque al tratar de vender la perla, Kino descubrió que los compradores lo que estaban tratando era de restarle valor a su perla para ofrecerle apenas una fracción de lo que todo el mundo suponía que valía en realidad.

Cuando Kino se rehúsa a vender la perla en esas circunstancias, se desata una cadena de eventos que les cambiaría la vida por completo.

Lo interesante es que Juana, con ese sexto sentido que tenemos las mujeres y que a los hombres les encanta menospreciar, en seguida se dio cuenta de que la perla, en lugar de traerles la realización de todos sus sueños, terminaría siendo la causa de una tragedia. Ella le pidió a Kino que tirara la perla al mar y siguieran sus vidas como hasta ahora. Incluso intentó hacerlo ella misma, pero él la detuvo antes de que ella pudiera deshacerse de la perla.

Al final, creo que todas las desgracias que Juana hubiera podido imaginarse no se acercaban a lo que les pasó en realidad.

Y me molesta porque la moraleja es bastante deprimente; mejor una vida tranquila aunque pobre que riquezas que, a su vez van a traer problemas. Yo podría entender lo que les pasó a Kino y a Juana si ellos hubieran conseguido la perla por medios ilícitos. No sería justo que disfrutaran de riquezas mal habidas. Aunque, aquí entre nosotros, lo que les pasó es algo que no se le desea a un criminal, mucho menos a gente trabajadora y de bien.

El libro nos enseña que, aunque te pases la vida trabajando y pasando muchos sacrificios, si la suerte te permite salir adelante, no puedes disfrutar los frutos de tu esfuerzo sin pagar un precio. En este caso el precio fue mucho más alto del que cualquier persona estaría dispuesta a pagar.

Cuando empiecen las clases tendré que preguntarle a Marco sobre la discusión que tengan en el salón. Me interesa mucho saber qué piensa al respecto un grupo de adolescentes de octavo grado.

2 thoughts on “The Pearl de John Steinbeck

  1. Pues Steinbeck es uno de mis autores favoritos y The Pearl fue el primer libro de él que leí. A mi me encanta su realismo y sus personajes. Luego viví en el condado de Monterey, Ca donde tienen lugar sus novelas y resulta que todavía se puede apreciar su realismo en el paisaje y la gente.

    • No me malinterpretes, los personajes me gustaron y el libro está muy bien escrito. Después de todo es un clásico. Simplemente el realismo no es lo mío. Mejor dame fantasía. Mientras más improbable mejor. Cuestión de gustos, supongo

¿Qué te parece? Estás de acuerdo, nada que ver, etc.

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