Middlemarch radiografía provincial inglesa

Aquí va mi segundo encuentro con el reto de lectura 2017- los clásicos. Confieso que tendré que tomarme unas pequeñas vacaciones de las lecturas clásicas pues casi todo los libros que puse en la lista tienen 800 páginas y son díficiles de roer por tediosos, rebuscados y pesados. El primero que leí y reseñé fue La Iliada.

Middlemarch es un clásico de la literatura inglesa pues plasma la historia de un microcosmos provincial en 1830 que pudiera ser en cualquier lugar. Como bien dice el subtítulo, Middlemarch es un estudio minucioso de una ciudad provincial donde todos se conocen y desconfían de cualquiera que venga de afuera o sea diferente: una comunidad cerrada e intolerante de nuevas ideas o costumbres. Virginia Woolf la elogió como una de las pocas novelas inglesas escritas para adultos. Eliot publica inicialmente en fascículos en 1871-72. La primera edición completa se publicó en 1874 y fue un éxito de ventas. Middlemarch fue la última novela que publicó George Eliot y denota su madurez y gran abilidad para plasmar situaciones y tipos sociales.

Al principio se me hizo tedioso leer pues tiene un ritmo lento y didáctico. Muestra un cuadro muy amplio de la vida en provincias. Todos los hechos están matizados con la actitud de una comunidad reacia a enfrentar los cambios y el progreso que se avecina. Es una novela realista pues indirectamente vamos viviendo los grandes acontecimientos del momento: el Acta de reforma, los comienzos del ferrocarril, la muerte del Rey Jorge IV y la sucesión de su hermano, el Duque de Clarence . Con el personaje del joven Doctor Tertius Lydgate la autora nos  presenta los avances de la medicina y la salubridad. Lydgate es marginado desde el principio por denunciar el trabajo de los demás doctores y negarse a recetar medicinas que solo acarrean adicciones y efectos dañinos en vez de curar a los pacientes. Tengo que decir que George Eliot se adelantó tremendamente a la realidad del siglo XXI donde las personas son adictas a las medicinas recetadas por doctores sin realmente curarse.

Otro personaje típico es  Rosamond Vincy, hija del alcalde y belleza oficial de la ciudad. Rosamond se fija en Lydgate atraída por sus supuestas conexiones aristocráticas y  dinero. Consigue atraparlo, pero las diferencias entre su egocentrismo y el idealismo de él les aseguran un matrimonio desgraciado. La ambición y el materialismo de Rosamond consiguen que Lydgate se endeude rápidamente y tengan que vender sus muebles, despedir la servidumbre y vivir frugalmente.

Fue genial el desastroso intento del Sr Brooke de entrar en el parlamento para promover la Reforma. Muy interesante como los políticos de carrera siguen siendo corruptos y malamañosos pues su contrincante contrató a alguien que repitiera todo lo que decía Mr. Brooke a modo de burla y luego consiguió que le tiraran huevos. Ese desplante fue suficiente para sacarlo de carrera. Más adelante la aparición del siniestro John Raffles nos revelará el pasado nefasto del Sr. Bulstrode quien se pinta como paladin de la justicia, pero en realidad se apropió la fortuna de la abuela de Ladislaw y los desamparó a él y su madre que murió en la miseria. El terror de Bulstrode a su exposición pública y a quedar como un hipócrita le lleva a ocasionar la muerte de Raffles al ignorar las intrucciones del Dr. Lydgate a propósito, dándole alcohol y opio. La desgracia de Bulstrode toca muy de cerca al pobre Lydgate y ambos tendrán que abandonar Middlemarch a causa del escándalo. La novela nos presenta otros cuadros realistas como  los codiciosos familiares de Featherstone repartiéndose la herencia y las tierras antes de que muera; las matronas de la provincia buscándole marido a las jovencitas; todo el mundo hablando de la pareja dispareja que forman la joven Dorotea y el Viejo Causabon; y el rechazo de la comunidad a Will Ladislaw porque su padre era polaco y no inglés.

Dorothea Brooks es el personaje principal de la novela y constituye un alterego de la propia Eliot. Se trata de una mujer adinerada,  intelectual con consciencia social y deseo de ayudar a los pobres por el bien de la comunidad. Cariñosamente su Hermana la llama Dodo y me pareció muy curioso pues ese pájaro se extinguió precisamente por ser tan confiado e inofensivo como la propia Dorotea. Algunas personas han criticado a George Eliot por el destino que le deparó a Dorothea al casarla felizmente con Ladislaw y renunciar a la herencia de viuda. Pienso que Dorotea tuvo el destino que quiso y merecía. Se casó por amor con el hombre que la escuchó y siempre la trató bien y la consideró. Dejar a Dorotea como viuda rica pero sola y triste hubiese sido un cruel destino. Eliot le dio un final adecuado y enmarcado en su entorno victoriano.

George Eliot era el seudónimo de la escritora y traductora Mary Ann Evans (1819-1880). Vivió muchos años de amante con un hombre casado y su familia la rechazó retirándole todo contacto. Al final de su vida se casó legalmente con un hombre más joven pero fue un matrimonio infeliz. A pesar de vivir como una señora decente al final, su hermano nunca volvió a buscarla. Opino que Eliot desahoga muchas de sus penas en los personajes de Middlemarch y las duras críticas que tienen que soportar por ser diferentes de la norma: Dorotea la mujer intelectual, con interés por hacer el bien y ayudar a los demás, el doctor Lydgate es tildado de arrogante por saber más que otros, tener ideas distintas y denunciar el abuso de las medicinas, Ladislaw es rechazado por ser parte extranjero. Estos cuadros pictóricos no han cambiado mucho desde su publicación en 1872, pues seguimos desconfiando de las personas distintas, extranjeras, inteligentes, innovadoras o desprendidas de lo material.

Eliot tiene mucho que decir sobre el matrimonio y las relaciones de pareja. Igual que sus válidas observaciones sobre la política y la medicina, sus palabras sobre el matrimonio perduran. Les dejo con estas citas que resumen las relaciones entre hombres y mujeres,

Y pensar en el papel que una simple mujer puede tener en la vida de un hombre, en el que renunciar a ella sería la mayor imitación de heroismo y obtenerla puede ser una disciplina” p 645

“Dorotea siempre tratando de ser lo que su esposo deseaba que fuera, nunca pudo recrearse en el deleite de lo que  era realmente…” p 455 (esta es la receta para un matrimonio fallido)

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