Somewhere Only We Know de Maurene Goo

He leído ya algunos libros escritos por Maurene Goo que me han gustado mucho, como I Belive in a Thing Called Love y The Way You Make Feel. Pero con Somewhere Only We Know tengo sentimientos encontrados.

Eso no quiere decir que no me gustó el libro. Me encantó la idea de una idol de K-pop escapándose de sus managers y guardaespaldas para pasar un día maravilloso en Hong Kong con un perfecto desconocido. Un poco a lo Roman Holiday.

También como esa clásica película, el desconocido en cuestión tenía su propia agenda escondida. Planes que, por supuesto, cambiaron cuando, al conocerla, él se dio cuenta de que ella era un ser humano, no simplemente un objeto para el entretenimiento de las masas.

Pero ¿ven? Ya me estoy adelantando. Mejor empecemos por el principio.

Lucky es la estrella de K-pop más importante del momento. Ella había llegado a Hong Kong para el último concierto de su gira y se suponía que la semana siguiente volaría a Los Angeles para hacer su debut en Estados Unidos en uno de esos late night shows.

A simple vista, Lucky lo tiene todo. Fama, el apoyo de una importante agencia, la adoración de miles de fans. Ella debería estar feliz con sus logros. después de todo, ha trabajado mucho para llegar a la cima.

Lucky tenía unos trece años cuando se mudó de Los Angeles (donde había nacido y vivido hasta ese momento) a Corea para perseguir su sueño de convertirse en una K-pop idol. Ella había entrado como trainee en la agencia a la que todavía pertenecía y había entrenado por años hasta que, finalmente, pudo debutar como integrante de un grupo femenino que un par de años después se desbandó (los grupos de K-pop femeninos tienden a tener una vida mucho más corta que los masculinos).

Pero, luego de que su grupo se desbandara, gracias a su talento y popularidad, la agencia le había dado a Lucky la oportunidad de debutar como solista. Su fama se disparó por los cielos inmediatamente y, de la noche a la mañada, ella se convirtió en la artista más popular de todo Asia. El próximo paso era entrar en el mercado de occidente.

La pregunta es ¿por qué Lucky sentía que a su vida le faltaba algo? Esa noche, después de un exitoso concierto, ella se dio cuenta de que no sentía la misma emoción de antes. Ella amaba a sus fans y la música seguía siendo algo muy importante en su vida, pero había un vacío en su corazón que no estaba ahí antes.

Para empeorar las cosas, Lucky estaba harta de comer solamente ensaladas y daba la vida por un hamburger. Es por esto que se corrió el riezgo de escabullirse de su cuarto de hotel con la intención de encontrar un hamburger, comérselo y regresar como si nada hubiera pasado.

Y esto es lo que me molesta de la gente que carece de sentido común. Lucky decide salir en su aventura culinaria después de haberse tomado sus pastillas de dormir y ansiedad. Dejó el celular y su cartera en el cuarto. Ella no tenía planes de salir del hotel, así que ni zapatos se puso, se fue con las pantuflas del cuarto.

Y, por supuesto, terminó en la calle, perdida y sin manera de comunicarse con su equipo para que vinieran a rescatarla. En realidad, le habría podido pasar cualquier cosa. Pero, tuvo la suerte de encontrarse con una buena persona.

Jack se la encontró en un autobús y creyó que estaba borracha. Aun así, su instinto protector se activó porque era evidentemente que ella era menor de edad (después de todo, él también tenía una hermana menor). Además, el hecho de que los dos eran gyopo (coreanos que nacieron y/o crecieron fuera del país), de Los Angeles, y que se hubieran encontrado por pura coincidencia en una ciudad tan grande como Hong Kong, era en sí increíble.

Es por esta razón que Jack decidió llevarse a Lucky para su apartamento, después de que ella terminara passed out, sin tener idea de quién era ella en realidad. No fue hasta que Lucky estaba dormida que Jack se dio cuenta de la verdad.

Es entonces que él hizo un plan para pasar el día siguiente con ella y vender la historia de su escapada a un tabloide en el que él era un fotógrafo freelance.

Honestamente, me gustó mucho la manera en la que se va desarrollando el romance entre Jack y Lucky. También la manera en la que cada uno ayuda al otro (sin proponérselo) a pasar revista de su vida y encontrar esa pieza que faltaba.

No me gustó el hecho de que Lucky sintiera que tenía que tirar su exitosa carrera por la borda. Supuestamente, era la única manera de poder hacer la música que ella quería sin que la agencia interfiriera en todo.

Y es que, de principio al final del libro, nos queda bastante claro cuál es la opinión que la autora tiene del K-pop. Grupos pre-fabricados sin ninguna libertad artística ya que todas las decisiones son tomadas por la agencia.

De hecho, hay un momento en que ella describe a los grupos de idols como si cada miembro fuera una fotocopia del anterior. Me recordó al episodio de Gravity Falls en el que Mabel conoce a su boy band favorito, Sev’ral Timez, y resulta que son un grupo de clones.

Y, si bien eso era cierto todavía hace unos cinco años, las cosas han cambiado mucho en los últimos años. Las agencias han aprendido que a los fans les gustan más los grupos con personalidad en los que cada miembro tiene su propia esencia. Por eso, cada vez hay más grupos que componen y/o sus propias canciones, crean sus coreografías y hasta diseñan las portadas sus álbumes.

Yo entiendo que a Lucky no le gustaba la imagen que la agencia había creado para ella (a mí también me parecía un horror las botas hasta el muslo con hot pants y una peluca ROSADA!). También entiendo que quería escribir sus propias canciones. Pero ella era la estrella.

Si ella era, realmente, tan talentosa como el libro nos quiere hacer creer, ella habría podido hacer que la agencia escuchara sus ideas. Y si no, se habría podido ir a otra agencia. No entiendo por qué ella volvió para Estados Unidos, sin siquiera su nombre artístico, a tratar de sacar un álbum y cantando en pubs.

Si ella de verdad hubiera sido la jodienda, habría pasado lo mismo que cuando, a principio de año, GOT7 se fue de JYP y un montón de agencias andaban como locas detrás de los miembros.

Quizás, si yo no fuera fan de K-pop, mi experiencia con este libro habría sido diferente. ¿Quién sabe?

Pueden leer otros posts sobre libros de Maurene Goo aquí.

¿Qué te parece? Estás de acuerdo, nada que ver, etc.

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